Trabajamos con ferias, mercados y colectivos de artesanos que encuentran en nuestras fichas una forma honesta de llegar a nuevos vecinos. No publicamos listados pagos: cada lugar que recomendamos pasó antes por una visita nuestra.
La colaboración más habitual es simple: ellos nos abren sus puertas un día de semana, nos cuentan cómo arrancaron y qué los diferencia, y nosotros volvemos con una ficha que describe el ambiente real, no el que figura en el folleto.
Feria de diseño de Colegiales. Nos facilitan el acceso a sus expositores rotativos para las entrevistas del mes y nos avisan con tiempo cuando cambian la disposición de los puestos.
Mercado de productores de Caballito. Compartimos el calendario de feriantes invitados y ellos nos confirman qué productos van a estar según la estación.
Taller de encuadernación en San Telmo. Un caso de colaboración puntual: nos permitieron documentar el proceso de armado de una libreta para una guía sobre oficios que siguen vivos.
Magnitoti existe para que el ocio cercano no dependa de listados genéricos ni de recomendaciones repetidas. Cada guía se arma después de recorrer la zona, hablar con los comerciantes y anotar lo que no se ve desde la vereda de enfrente: el horario en que el taller se llena de luz, el día en que el panadero saca la segunda tanda, la conversación que convierte una compra en un motivo para volver. El proyecto sostiene tres principios simples: el comercio de barrio se conoce yendó, el paseo se planifica con datos concretos y la ciudad mediana tiene más para ofrecer de lo que suele reconocerse.
Algunas dudas que suelen aparecer cuando alguien descubre Magnitoti por primera vez. Si te queda alguna otra, escribinos y te respondemos con gusto.
No trabajamos con listados pagos ni con recomendaciones genéricas. Cada lugar que publicamos lo visitamos personalmente, hablamos con sus dueños y lo incluimos solo si tiene un carácter propio que valga la pena mostrar. Preferimos un almacén con historia a una cadena sin alma, y eso se nota en cada ficha.
Arrancamos con barrios de Buenos Aires y del conurbano, pero la idea es crecer hacia otras ciudades medianas de Argentina. De hecho, ya estamos relevando comercios en Rosario, Córdoba y Mendoza para las próximas temporadas. Si conocés un lugar que merezca estar en la guía, pasanos el dato.
Lo medimos en la práctica, recorriendo el trayecto a paso tranquilo y contando las cuadras reales entre paradas. No usamos estimaciones de mapas ni distancias en línea recta. Así, cuando decimos que una salida es de dos horas y doce cuadras, es porque la caminamos entera y sabemos lo que implica.
No. Los comercios se eligen por su valor editorial, no por un acuerdo comercial. Eso nos permite escribir con honestidad sobre el ambiente de cada lugar, sus virtudes y también sus limitaciones. Si un local nos parece interesante pero tiene un servicio lento, lo contamos, porque esa información también le sirve al lector.
Sí, y de hecho es la mejor fuente de recomendaciones que tenemos. Muchas de nuestras guías nacieron de un mensaje de un vecino que nos contó sobre una feria escondida o un taller que no figura en ningún lado. Escribinos a través de la página de contacto y lo sumamos a nuestra lista de recorridos pendientes.
¿Querés saber más sobre cómo trabajamos o tenés otra consulta? Escribinos por acá.
Magnitoti no es una redacción grande. Somos un equipo chico de redactores, fotógrafos y editores que recorre barrios, habla con comerciantes y vuelve a la oficina con notas al margen y direcciones anotadas en servilletas. Cada guía se arma con ese material: lo que vimos, lo que nos contaron y lo que vale la pena que veas.
Dirección editorial
Trabajó diez años en revistas de ciudad antes de fundar Magnitoti. Define el criterio de cada guía: qué comercio entra, cuál queda afuera y por qué. Escribe las introducciones de los recorridos y revisa que ninguna ficha suene a folleto municipal.
Fotografía y archivo
Es el que madruga para fotografiar las ferias antes de que se llene de gente. Se encarga del archivo visual de vitrinas, talleres y puestos. Conoce la luz de cada barrio y sabe esperar el momento en que alguien se asoma a la puerta del local.
Edición y entrevistas
Hace las entrevistas a comerciantes y artesanos. Le interesa el oficio: de dónde viene la materia prima, cómo se aprende el trabajo, qué cambió en el barrio en los últimos años. Sus notas son la base de las fichas de cada lugar.
El equipo se completa con colaboradores por zona que actualizan horarios y avisan cuando un local cambia de dueño o de rumbo. Esa red de avisos es lo que mantiene las guías vigentes.